(Fuente: weheartit.com)
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Porque gaste algunas horas de mi vida por semana por seguir a los equipos que me gustan no me considero una persona desinteresada por el mundo.
Es cierto que hay cosas muchísimo más importantes en el mundo y que el fútbol no es el centro de éste, pero no soy de los que deberían caer bajo esta acusación.
Sin ampliar mi respuesta porque no merece la pena, está metiendo a todos en la misma bolsa. Es como que yo pensara sólamente en personas que juegan dieciséis horas al día a juegos online sólo por ocio, y le dijera a usted: “Internet es el opio de este pueblo, y vos sos un adormecido más”.
Hace un par de horas vi una publicidad en la tele de los SMS temáticos que decía algo así como: “¡Apurate que se termina el mundo! ¡Mandá CHAU al 2020! ¡Falta poco, preparate! ¡CHAU al 2020!”. Me pareció una forrada extrema. O sea, que yo recuerdo esas cosas siempre fueron una forrada pero siempre tuvieron tópicos simples y lógicos, onda desde chistes verdes hasta contenido (pseudo) erótico. ¿Cómo preparás a una persona para el fin del mundo, eh? ¿Le enseñás a que miembro del grupo hay que morfarse primero en el caso de quedar atrapados en algún lugar sin suministros? ¿Le explicás como tiene que hacer para cogerse una colita de cuadril y asimilarla para que aparente ser lo más humana posible en caso de ausencia de féminas?
No sé, muchas preguntas y pocas respuestas, chicos.
¡Decime, RiBer! ¿Que pasó en Mar del Plata?
¡Mirá que mala pata! Muy bien no te salió…
Por ser gallina, a tu gente le mentiste,
¡Todo lo que dijiste, lo contaste al revés!
Ya saben todos, y está televisado,
¡Con púas y con palos, tuvieron que correr!
¡Voooos sos un cagooón!
¡El que corriste fuiste vos!
¡Ahora quiero un mano a mano, con los putos del tablón!
Tremendo partido.
Habiéndonos cobrado un penal inexistente en contra y tras haber jugado la mitad del segundo tiempo con un jugador menos, a fuerza de pura garra (toda la que le faltó a RiBer mientras estuvo sobrando el partido) se llegó a un empate agónico en un partido que muchos daban por perdido a esa altura, dejando a media cancha muda, en un silencio atroz.
Del otro lado, la euforia total, y el regocijo mayor que provocaba la inmensa calentura de la hinchada muda al escuchar los cantitos de “¡Equipo chico!”, “¡Vos sos de la B!”, “¡HIJOS NUESTROS!”, a tal punto que cuando se estaban yendo nos llegaron a tirar una botella de vidrio de la otra platea que impactó contra la nuestra y rompió contra el piso, pero hecho tras el cual lo único herido fue el orgullo de los agresores.
Junto con el recital de Marea, lo mejor del año hasta ahora, definitivamente. :D
Hahahahahahaha!
(Fuente: theamericankid)